miércoles, 11 de enero de 2017

Las mejores y la peores lecturas de mi 2016





Una novela clara, concisa, original, sorprendente, fuerte, justa y refrescante. Una obra que se convierte en todo un hito en la literatura por lo que representa que un autor gané el premio Hugo con una novela no escrita originalmente en inglés. Una crítica mordaz que te dejará pensando en muchas cosas de la realidad que tenemos frente a nosotros día a día.







Un poema extenso y dibujado de novela muy bien lograda, en la cual dos sentimientos opuestos y extrañamente complementarios se revelan de manera notable. Una definición portentosa y sin etiquetas del amor.








Una muestra de que para hacer grandes cosas, no se necesitan ni "grandes" nombres ni libros gruesos. Juliana Restrepo sorprende con un estilo ligero, fresco, ágil y chévere, con el cual es muy fácil encariñarse. Este es uno de esos libros que sencillamente no puedes parar de leer.






Es sin duda alguna una joya literaria. Una obra capaz de ponerte en las patas de esos amigos de cola peluda y una sonrisa perpetua, un paseo de reconocimiento personal del cual será imposible volver siendo el mismo. Jack London me regaló un ensayo de emociones y una suma de efectos que movieron mis sentimientos gracias a la pericia de un texto experto en eso de despertar fibras. Un relato inolvidable.




Jamás serán suficientes las palabras para terminar de agradecer al comité del premio Nobel por permitirnos conocer a esta mujer. Svetlana Aleksiévich es una de esas plumas que deben ser leídas cuando menos una vez en la vida. "Voces de Chernóbil" es un trabajo serio (20 años de construcción) y digno de admiración y reconocimiento, es una bofetada necesaria, un libro que te desgarra por completo, que te estremece sin remordimientos, que te enseña en demasía, que rebosa en excelencia y que siente en lo más profundo; una experiencia cruda e impresionante que nos regala un espejo a sabiendas que lo más seguro es que no lo usemos. 


5. Y por favor, miénteme - Fernando Araújo Vélez

Un libro inesperado y que sorprende de la manera más grata posible. Un relato individual que transmuta a lo universal, sin hacerse vago o perdiendo en el camino su esencia. Un compendio de lecciones que no basta dejar de repetir para ver si algún día las entendemos. Una historia melancólica y cargada de sentimientos, tejida en una prosa exquisitamente elaborada.





4. Dos chicos besándose - David Levithan

Una pintura llena de tramas y de contrastes. Un viaje por lo doloroso de ser diferente y por lo esperanzador de decidirse a hacer algo para cambiar las cosas. Una ruta llena de experiencias, de enseñanzas y de frases indelebles y necesarias. Una muestra más de lo valioso de la sencillez. Un libro universal que te ayudará en la dura, pero gratificante tarea de decidir ser feliz.





3. La máquina de niebla - Carlos Rojas

Un libro de la calle, detallista, bien cuidado y que no te deja soltarlo luego estar sentado. Un paquete de pequeñas y medianas historias algo diferentes, que no se esmeran por verse bien (aunque después de todo terminan haciéndolo), sino por valer la pena. Es todo un gusto encontrarse de la nada con talentos como el de Carlos A. Rojas. G., ante quien lo único que hay que refutar, es el no tener más material para vivirlo.




Este diario es una completa joya, y afortunadamente no solo por su exterior, sino por la historia que cuenta. Detalles como el lomo, los colores en la contracubierta, la letra elegida para mostrar lo que los diferentes personajes escriben, los dibujos que hace Cereza, y las ilustraciones que muestran la historia son solo algunas de las cosas que harán de la lectura de este libro una experiencia magnífica. Ojo, es de mala educación leer los diarios ajenos sin autorización.



Uno de esos libros que duele, que se sufre, que desgarra, que devasta, que aprisiona, y que se vive desde la primera letra hasta el inexplicable y doloroso punto final. Sin necesidad de ir por un discurso elaborado y sumamente exquisito, Fernando Ponce de León le regala al mundo una obra valiosa y merecedora de una ovación eterna. Un clásico de la literatura colombiana censurado en su época, pero al que deberían dar cabida más personas en la nuestra. Seguramente, uno de los mejores libros que habré leído cuando este año marque sus segundos finales. Seguramente, uno de los mejores libros con los que alguna vez me encuentre en la vida.







5. Besos entre líneas - May R. Ayamonte y Esmeralda Verdú


Un libro del que no esperaba absolutamente nada, pero que terminó por dejarme muchas cosas en las cuales pensar. Este es un vivo ejemplo del sentido depredador que permea no solo el mercado editorial, sino el mundo entero, en donde por el afán de vender, el respeto hacia el consumidor termina en un plano más allá de nuestra percepción. Un peñazo en muchos sentidos, pero con una lección que ojalá no solo los booktubers, sino todos como lectores aprendamos.Un traspié para este par de autoras, que ojalá sirva para generar cosas mejores en el futuro.




Un libro que me plantea un dilema tremendo (además del referente al negocio editorial), y es el no haberme generado ni despertado nada lo suficientemente positivo o negativo como para permitirme sentirlo, lo que hará que pase desapercibido y que en mi memoria quede como la primera obra de una persona que me cae bien, pero del cual seguramente no recuerde nada con el paso del tiempo.







Poco más que una fachada bonita. Un polvo, pero de los que quisiéramos olvidar.







Una promesa de algo que a mi modo de ver jamás sucede, un intento fallido, una oferta que engaña a la demanda y un libro que en verdad quiero olvidar que leí. Quizá ustedes puedan verlos desde otra perspectiva, y lejos de prevenciones logren disfrutarlo, pero en lo que respecta a mí, quiero convertirme en Godzilla y destruir el universo entero.






Una historia con poco sentido, sin aparente explicación para su rareza, con un misterio que de misterio poco, y con un planeta de los gusanos desdibujado y sin emociones; estas son las sensaciones con las que quedé luego de leer este libro, el cual exagera en explicaciones y desperdicia argumentos, para convertirse en un trago amargo que espero no volver a beber jamás.

2 comentarios:

  1. Hola, tengo muchas ganas de leer Voces de Chernóbil, espero hacerlo muy pronto. Y también llevo mucho tiempo queriendo leer a Ken Follet, he visto opiniones magníficas de este autor así que me sorprende un poco que no te haya gustado este libro, tal vez intente más adelante con un libro del autor para ver qué tal. ¡Saludos!

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  2. Voces de Chernobil y la máquina de niebla entran a mis propósitos de este año. Mil gracias.

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