martes, 29 de marzo de 2016

Reseña: Corte final - Jaime Echeverri

Un estridente sonido revolotea por las paredes de la casa mientras huyes despavorido de la ducha luego de un baño de gato, pues nuevamente el despertador no fue lo suficientemente hábil para despertarte a tiempo. Alguien toca la puerta insistentemente.

Luego del respectivo "¡MAMÁ, DÍGALE QUE YA SALGO!", con una toalla en la cintura te ves inmerso en una contrarreloj para encajar en lo primero que encuentres, meter tu agenda y la entrega del día en la mochila, y continuar con un nuevo tramo hacia la mesa del desayuno en donde mamá con su rostro de reprobación y tu amigo muerto de la risa esperan mientras succionas el desayuno. El afán hace que el enjuague bucal sea tu aliado, y luego de un beso fugaz, partes con rumbo a la universidad.

Entre afanes y risas recorres las calles que te vieron crecer, saludas a los vecinos de toda la vida, acaricias la cabeza del perro de la cuadra, te burlas del letrero "Viejo cochino" en el carro sucio del señor de la esquina, hasta que al fin llegas a la avenida en donde muchos esperan la llegada de un bus multicolor que los lleve a toda prisa por entre trancones y calles ansiosas de afecto hacia su destino.

Parque Caldas. Tomado de tripadvisor.es
Logras subir al bus y milagrosamente hay un par de sillas vacías, así que con Candela o Radio Uno de fondo, inicias tu camino hacia la universidad. Frente a ti algunos zombies se aferran a un teléfono, y por la ventana se avistan muros minados de graffitis, niños con maletas más grandes que ellos mismos de la mano de sus abuelas, edificaciones inmensas que hace años no existían, y otras cuantas que están en proceso de crecimiento tratando de quedarse con la mejor vista hacia los cerros de la ciudad.

Tu amigo toca el timbre y en plena 19 con 5a, y tras un sol recién despertando, Monserrate y Guadalupe son testigos de los cinco minutos finales de la carrera; llega la hora del premio de montaña. Con la frente sudorosa, el rostro como tomate y el sistema al borde del colapso, transitas un pasadizo de cultura, tertulias y perversiones en donde el suelo cuenta historias y las paredes pintan la vida, y cuando menos te lo esperas tienes frente a ti la meta. Siendo las siete y tres minutos de la mañana tomas una bocanada de aire y miras a tu amigo: el profesor aún no ha llegado.

El preámbulo que he preparado en esta ocasión puede parecer demasiado extenso, pero lo considero pertinente para el libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad. El protagonista del día de hoy llego a mi biblioteca ya mi vida de la mano de la tarea que me propuse de leer y dar a conocer desde este espacio a muchos autores nacionales y editoriales independientes colombianas sin muchos dolientes aparentes. El invitado del día de hoy es "Corte final" de Jaime Echeverri, bajo el sello de la Editorial de la Universidad de Caldas.



¿Por qué me decidí a leer este libro? 1. El prólogo de Juan Manuel Roca, que es usado como sinopsis para esta novela, es sencillamente exquisito y sutilmente complejo. Leer, digerir, volver a leer, nutrirse, y disfrutar. 2. ¿Acaso no es una jodida obra de arte el diseño de de portada que se eligió? "La noche estrellada" de Van Gogh se hace presente como el preámbulo perfecto para lo que estamos por encontrarnos. Además de esto, el material de la cubierta, los detalles de edición en la solapa, así como un bellísimo regalo antes de devolver el libro a la estantería, son gestos totalmente acertados.

"Corte final" en menos de 100 páginas nos cuenta la historia de Néstor, un hombre que luego de una serie de sucesos que resquebrajaron por completo su vida decide salir de Manizales, su ciudad natal para jamás volver. Pero el tiempo es travieso y las circunstancias juguetonas, así que años después y ante la muerte de su madre, Néstor toma un vuelo de regreso a la tierra que tanto desprecio le genera. "Corte final" en contadas 100 páginas logra lo que mamotretos enormes y pesados ni siquiera acarician.

Catedral de las Lajas. Tomado de wikipedia.org
En este breve viaje de contados kilómetros, somos testigos de un estilo narrativo poderoso, sobrio, delicado y muy certero. Echeverri en pocas palabras y con descripciones abrumadoras te transporta de lleno y te hace partícipe de la historia. Cuando menos te los esperas el sofá de la sala de tu casa se transforma en una silla en pleno Parque Caldas, en donde los puestos de golosinas están a la orden del día. De repente la 23 y la Olaya terminan siendo el camino que desemboca en la Catedral de las Lajas, en donde la neblina te absorbe por completo y te impide despegarte del libro.

Esta novela se escapa de la bala y del narcotráfico, y apuesta por abordar problemáticas sociales muy arraigadas a nuestro país, y a la sociedad en general. El resentimiento, el machismo, el interés por la vida de los demás, la necesidad del mal ajeno, la superposición de las apariencias, entre algunos otro tópicos, van teniendo lugar en esta relato lleno de sensaciones y sentimientos, en donde una ciudad es la principal testigo. Muchas veces pensamos que lo que más nos agobia son esas cosas que se nos pintan como inmensas, pero los pequeños detalles y las pequeñas acciones suman y restan más de lo podemos imaginarnos.

Néstor es la voz principal de este libro, y aunque de ello no hay duda, dentro de su relato incorpora una serie de personajes que aterrizan las mencionadas problemáticas a un contexto cercano y por decirlo de algún modo, más agradable. No me extenderé en nombres, solo les digo que nuestro interlocutor los hace clave importante dentro de su historia.

Manizales es la musa de una historia ligera, encantadora, veloz y sin desperdicios. "Corte final" es uno de esos libros que no pueden hacer más sino dejarte con una satisfacción inquebrantable. Jaime Echeverri es el instructor indicado para mostrarnos que lo cotidiano puede ser extraordinario, y que nuestra corriente vida puede ser inspiración de algo gigantesco. La reseña que he preparado puede parecer demasiado extensa, pero la considero pertinente para el libro del que les he hablado en esta oportunidad.

lunes, 28 de marzo de 2016

Reseña: Rebelión (Rebelión #1) - Anna K. Franco

Hace unos cuantos años conocí a una persona que me desestabilizó por completo: nos gustaba música similar, leer era uno de nuestros pasatiempos en común, amaba estudiar tanto como yo, salir de fiesta siempre era una opción, compartíamos ideales políticos y teníamos acaloradas conversaciones al respecto; además de estas y muchas cosas más, esa persona era (y es) físicamente perfecta a mi modo de ver. Entre el coqueteo constante me fui tragando como un pendejo, y en medio de la idealización respectiva, me di cuenta que la intención era tenerme como arroz en bajo, y no como plato fuerte, pues ya había uno. Decidí no pedir el postre y hacerme a un lado por mi bien. A veces nos pasamos de imaginativos y construimos casas en el aire. En ocasiones nos venden algo para terminar entregándonos otra cosa completamente diferente...




Desde que la gente de Ediciones B Colombia empezó su campaña de promoción del libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad, algo hizo click en mí. Una portada gráficamente agradable, con colores muy llamativos; una sinopsis que prometía un par de elementos que me resultaron muy atractivos; y la apuesta de una autora latina en una de las vertientes más fuertes de la literatura juvenil actual: suficientes ingredientes para un cóctel que necesitaba probar. Hoy es tiempo de Hablar de "Rebelión" de Anna K. Franco, la primera entrega de la trilogía homónima.

Esta obra nos cuenta la historia de Lenah, una joven que es resucitada en el año 2056 en la misma tierra en donde nació, pero en un mundo en condiciones totalmente diferentes a las que le tocaron antes de regresar a la vida. A sus 16 años Lenah se ve partícipe de un mundo en donde la paz, la unidad, el respeto y el amor son el eje de una sociedad que trata de resurgir luego del fin de la tercera guerra mundial; el problema es que ella no se siente cómoda con su situación a pesar de lo que perfecta que esta pueda parecer. Pero alguien llega a la vida de Lenah para cambiarla por completo: Nahier, un clon, despierta en ella sensaciones que creía perdidas y le muestra rasgos de la realidad en que ambos viven muy distintos a las que todos le han mostrado; una rebelión se gesta en las entrañas de la civilización.


Ella es Lenah
Para nadie es un secreto que las distopías son uno de los focos que mayores réditos le están generando al mercado literario juvenil en la actualidad. El grueso de la oferta en este género viene de Europa y Estados Unidos, y aunque me he encontrado con cosas como "Iris" de Edmundo Paz Soldán que nacen en nuestro subcontinente y de cierto modo abordan tesis similares, no había tenido el gusto de hallar algo con una pinta tan similar a la que tiñe en la actualidad el mercado. Desde Argentina, Anna K. Franco se la juega por crear una obra con ingredientes más que necesarios (trilogía incluida) para hacerse un lugar las librerías, en las bibliotecas, y en la vida de los lectores.

El universo que plantea la autora se siente muy real, soportado y bien construido: una sociedad en donde el color blanco es el rey (algo similar a lo que sucede en "El dador de recuerdos"); una arquitectura delicada y omnipotente; paisajes en todo sentido tranquilizantes; un entorno tecnológico apropiado y bien logrado, y entre otros aspectos, el uso de terminología propia y necesaria para ambientar y conectar de buena manera al lector.

La historia inicia con una pertinente contextualización hacia lo que quiere mostrarnos la autora; Lenah toma este libro como un diario para contarnos lo que va sucediendo en su día a día en Ciudad del Sol, así como las situaciones que van teniendo lugar a medida que los detalles de la rebelión que empieza a ser todo un hecho.


Él es Nahier
La lectura iba siendo muy rápida y amena puesto que el lenguaje utilizado es muy fresco y entendible, pero con el pasar de las páginas fui tropezando con un par de baches que me chocaron bastante: si bien desde la sinopsis se advertía un toque de romanticismo en el contenido del libro, jamás imaginé que este se convirtiera en el centro de todo, dejando de lado un contexto político más que interesante, para pintarlo de corazoncitos y caer en un ámbito más hormonal. De cierta manera me sentí leyendo algo completamente diferente a lo que creí haber comprado. Así mismo, el hecho de tener a Lenah como vocera me resultó exasperante: "el mundo se viene abajo, pero mira el pecho, el abdomen y las piernas de ese hombre"... POR DIOS. Todos somos seres humanos, pero vaya, teniendo una rebelión de fondo, tantos elementos para trabajar y una columna vertebral tan llamativa, se me hizo un despropósito total el giro que adoptó la trama.

Sin embargo, y tratando de dejar de lado lo ya mencionado, decidí seguir con la lectura, pues había algo que me decía que el potencial que veía en la historia no era simple casualidad, sino que tenía mucho más por descubrir. Afortunadamente no abandoné el libro.


Pasando capítulos me topé con una serie de descripciones, premisas y citas tremendamente valiosas, como por ejemplo, la explicación que nos da el libro del modo en que estalló la tercera guerra mundial, las consecuencias que ello trajo y el papel de Suramérica en dicha situación. 

Hablando de los personajes, y omitiendo a Lenah de quien ya hablé un poco, "Rebelión" congrega un número conveniente de habitantes a los que sin importar la extensión de su participación, se les dota de rasgos muy propios y claves para tener un mayor entendimiento de lo que un conflicto del calibre del que recorre por las venas de este libro significa. El liderazgo de Dagda; la trascendencia de Beth; lo coyuntural de Melisande; lo representativo de Nora, Gabe y Gadea... Mis personajes favoritos son los Nahier (tanto clon como original), a quiénes les veo un potencial enorme y de quiénes quiero saber mucho más en las siguientes entregas.

Otro de los puntos que gocé al leer este libro fue la inclusión de clones y resucitados dentro de la pirámide social; la idea si bien no es innovadora (ya me había relacionado con algo semejante en "Reiniciados" de Amy Tintera), sí resulta extraordinariamente plasmada; las desigualdades, las líneas jerárquica y los modelos educativos, entre otros elementos, aportan mucho a esta opinión.

Conforme me iba acercando al final, "Rebelión" iba develando varios ases bajo la manga con el fin de plantear incógnitas cuyas respuestas espero encontrar en "Alienación" y exponer escenarios emocionantes frente al curso que tomaría todo lo en él narrado.

Concluir algo sobre este libro me es muy complicado, pero trataré de resumirlo en que "Rebelión" es un promesa incumplida, pero con un potencial tal y con un tramo final tan bien desarrollado y prometedor, que continuar con la saga no es en lo absoluto descabellado.




domingo, 27 de marzo de 2016

Reseña: Memoria (Multiverso #2) - Leonardo Patrignani


Por allá en el año 2000, el maltrecho género del cine de terror vio como desde otro flanco se aprovechaban sus falencias y repetitivas estrategias para crear algo fresco y en cierto sentido revolucionario. "Scary movie" llegó a las salas de cine y se convirtió en un éxito de taquilla y en todo un referente por lo que representó. 

A mis 11 años de edad y a escondidas de mi papás vi esta película (siempre he sido un pícaro precoz). Desde el preciso momento en que Cindy Campbell grita a mitad de la calle antes de ser arrollada por un carro, el amor surgió. Unos meses después, la segunda entrega de lo que terminaría siendo una saga de cinco películas con un cierre para el olvido aterrizó en las salas de cine. Al sacar el casete del VHS me sentí satisfecho y jodidamente alegre con lo que había visto. Hay buenas segundas partes.

"Quizá sea necesario que la gente ignore su pasado para que acepte su presente."

"Multiverso" de Leonardo Patrignani me dejó con un sabor de boca inigualable: una historia salida por completo de muchos de los parámetros que tienen trajinada a la literatura juvenil actual, una propuesta audaz e innovadora, un trabajo serio en la construcción de una obra fuerte y un toque de complejidad extraordinario. Mis ganas de continuar con esta saga no se hicieron esperar. "Memoria" es la segunda parte de esta trilogía que llega al país gracias a la gente de Ediciones B Colombia. Este es el libro del que vamos a hablar en esta oportunidad.


El fin del mundo y de sus multiversos se había desatado, pero para Marco, Alex y Jenny la historia aun no había tenido su punto de cierre. Memoria, un lugar donde los recuerdos de todos aquellos que fueron partícipes de lo que nuestros protagonistas habían vivido forman una cadena colectiva par mostrar una "desconocida realidad", es su nuevo hogar.

"Memoria" inicia en este punto y avanza con una propuesta que sigue con los hilos que se venían tejiendo desde "Multiverso". Si bien la idea de las realidades paralelas queda en cierto momento en un segundo plano, la continuidad que se le da a la historia está muy bien construida y me mantuvo casi todo el tiempo pegado al papel.

Esta entrega me resultó mucho más compleja que la anterior, cosa que me pareció fascinante, pues si hay algo que agradezco a la hora de leer un libro es que me haga pensar; me agradan los libros que me exigen y que me piden algo más. Patrignani es un experto para hacer de una historia con tintes sencillos algo mucho más grande. En medio de personajes comunes, charlas algo superfluas y dilemas muy humanos, el autor construye algo que va mucho, pero mucho más allá.

El guapísimo, Leonardo Patrignani
Este libro está dividido en dos partes, las cuales al mismo tiempo marcan una línea divisoria en el alma de la trilogía. No voy a contarles mucho al respecto pues prefiero que lo descubran ustedes mismos y se sorprendan cuando lo hagan, así que me limitaré a decir que este giro se convirtió en, a mi modo de ver, uno de los puntos débiles dentro de la historia, pues se generó de modo estrepitoso, sin ningún precedente y sin la mínima explicación; pero quizá eso mismo que no me agradó es el detonante perfecto para que la misma se sienta más notable, valedera, emocionante y significativa.

El tema con los personajes continúa inquebrantable. Patrignani trae contados nuevos miembros a la plantilla, pero todos y cada uno más importantes que el anterior, y todos inmersos en la segunda parte de la historia, que seguramente será la que marque el derrotero de la trilogía de ahí en más. En Mnemónica conoceremos a Ben, Anna, Ian y Sara, de los cuales no hablaré mucho para no adelantarles nada. Pero el cambio de escenario no significa que Marco, Alex y Jenny desaparezcan de la faz de la tierra, sino que asumirán roles con otro significado en un universo mucho más vasto. Sin duda alguna, Marco se resigna a dejar su trono como mi personaje favorito en esta historia. Nada más por decir al respecto.

"Ignorante huésped en el banquete de la propia civilización, se conformaba con la comida sin interrogarse sobre los ingredientes, y sin ver nunca la cara del cocinero."

Mientras nos movemos entre las diferentes realidades que nos pinta este libro, somos testigos de la notoria habilidad de Patrignani en materia descriptiva: en la confección de las locaciones de la historia no se escatima en detalles para hacer de la lectura de este libro toda una experiencia. Además de ello, las ambigüedades propias de la propuesta del autor lucen bien hechas y colocadas con precisión en los momentos indicados.

Esta obra posee un componente social hechizante, que a modo de fortalecerse trae de la mano una serie de citas poco pretenciosas, sin un lenguaje abruptamente elaborado, pero con un mensaje poderoso y lamentable. En el transcurso de esta reseña encontrarán algunas de ellas.

"¿Cuál es la frontera entre la buena educación y la sumisión?"

"Memoria" es un libro con un inicio innovador, un centro complejo, y un final raudo y trepidante, en donde algunos elementos se destiñen mientras otros van ganando colores vivos y algunos algo oscuros. Un tramo intermedio necesario, por debajo de su antecesor, pero lo suficientemente intenso y perspicaz como para dejarme hambriento por degustar el postre.


martes, 22 de marzo de 2016

Mi tiempo con Andrés J. Colmenares (Wawawiwa)...


Soy un adicto a la fotografía, un amante de la literatura... Y un eterno enamorado de los dibujitos.

Hace poco, una de las personas de mi vida me hizo llegar un tweet en donde la gente de Penguin Random House me mostraba una sonriente nuez que había logrado escapar de su cárcel natural... La pequeña de la manera más descarada posible me sedujo y me hizo buscarla por cielo y tierra, hasta que un día después de mucho seguirla, al fin logré encontrarla.

Tomada de: limailustra.pe
Mi relación con el trabajo de Andrés J. Colmenares fue de locura automática: ese mundo de colores, de sarcasmo desmedido, de humor irreverente, de ternura inmanejable, de una habilidad envidiable, y de un talento innegable, fue más que suficiente para declararme fanático de lo que este hombre logra plasmar de sí mismo y de nuestro mundo en el proyecto que desde hace años viene construyendo y que día tras día se vuelve más y más grande. Wawawiwa pasó de ser un sueño a una increíble realidad, a la cual el día de hoy todos tenemos acceso en la mayoría de librerías del país o a la vuelta de unos cuantos clicks dentro de wawawiwadesign.com.

El día de hoy he querido mostrarles algo de lo que me encontré paseándome por el universo que este colombo-venezolano se ha encargado de crear, mostrarles (y antojarlos) algunas de las cosas que pueden encontrarse si deciden conocer un poco más de su trabajo. Aquí les dejo mi tiempo con Andrés J. Colmenares, la mente maestra detrás de Wawawiwa.



-) ¿Quién es Andrés J. Colmenares?

Soy una persona un poco tímida y sarcástica. Mi oficina es Facebook y mi compañero de trabajo es un gato. Mi mente divaga mucho; si algún día estamos en una conversación y en un punto parezco no estar prestando atención, probablemente tuve alguna idea absurda y estoy intentando darle forma.

-) ¿Cómo nace Wawawiwa?

Como un hobby. En el 2008 tuve la suerte de viajar a estudiar diseño gráfico en Miami. Estaba solo y no conocía a nadie; en mi tiempo libre tocaba un rato piano y me ponía a trabajar en ilustraciones para intentar venderlas en threadless.com

Sin duda alguna, mi favorita de
"Lo importante nuez lo de afuera"
-) Fui muy feliz leyendo “Lo importante nuez lo de afuera”. Amé la mini historia de las cercas. Muchas gracias por eso.

Por nada. Me alegra mucho que te hayan gustado, ese libro es como un resumen del trabajo que he realizado en el período de un año y estoy muy contento con el resultado. La editorial le dio luz verde a todo lo que proponía, así que pude experimentar bastante con diferentes ideas que tenía guardadas.

-) ¿Qué dijo tu familia al ver el rumbo que estaba tomando tu vida con tantos muñequitos, ironías y colores en ella?

Siempre me ha gustado dibujar. Al principio no se notaban muy convencidos, pero con el tiempo lo han ido aceptando cada vez más. Quizá porqué dejé de utilizar las paredes y comencé a plasmar las ideas en cuadernos.

Empecé estudiando ingeniería de sistemas, luego administración, seguí con el negocio de la música y finalmente, me pasé a diseño gráfico; de no haber sido por la ilustración aún saltaría de carrera en carrera. Creo que mi familia está calmada porque al menos hago lo que me gusta.

-) ¿Por qué dibujar el mundo?

Todas mis ideas salen de él; conversaciones que escucho en la calle, frases de películas, libros, objetos de la vida cotidiana… Cualquier cosa que sienta que podría ser utilizado para contar una historia. A veces siento que no estoy inventando nada, sino que simplemente estoy combinando diferentes cosas que veo en el mundo.

-) Hablemos de Ronco…

Rondo es uno de mis favoritos, es uno de los personajes con el que más me he identificado. En ocasiones, algunas personas me piden más ilustraciones con él y siento que tienen razón ¡Haré más dibujos con Ronco!, pero luego me da pereza…

Ronco es un perezoso que a pesar de los obstáculos y sus limitaciones, lucha contra ellos para conseguir las cosas que quiere, como obtener buenas calificaciones en el colegio a pesar de que en su casa lo llamen la vergüenza de la familia por ello. Hace unos años un par de profesores me dijeron que debía dedicarme a algo diferente porque el dibujo no era lo mío… Y bueno, aquí estoy todavía luchando.


Ronco... El nuevo miembro de la familia

-) ¿Por qué es importante el arte, en cualquiera de sus expresiones, en la vida de todo ser humano?

No puedo hablar por los demás, pero en mi caso es un gran escape a tanta injusticia, miseria y monotonía que veo diariamente en este mundo. No digo que no haya momentos de felicidad pero, por ejemplo, en la comedia que es el campo en que me muevo, siento que está motivado por alguna especie de sufrimiento personal, o más bien lo que significa ser un ser humano en este mundo, los defectos que tenemos, los errores que cometemos. En ese momento es cuando las personas se despegan de la realidad del mundo y sienten algún tipo de conexión con lo que haces.

-) ¿Qué te hace feliz?

Reír me hace feliz, y es lo que me motiva a hacer mis dibujos. La única regla que tengo para trabajar en una ilustración es que me haga reír o por lo menos, que me cause gracia. Los que me conocen dirán que no me río muy seguido, pero créanme, mentalmente siempre lo hago.


jueves, 17 de marzo de 2016

Reseña: El emperador del viento - Luis Dario Bernal Pinilla


Siempre me ha gustado escribir. El ser un enamorado de la vida y de otras cuantas cosillas con las que me he encontrado mientras la vivo, me ha permitido dar rienda suelta al poeta que llevo dentro. De eso nació este espacio, quien en su momento fue el hogar de mis historias en verso y de mis letras frustradas. Algún tiempo después, y luego de que se diera la necesidad de contarle a quien de casualidad se pasara por aquí lo que me había pasado al leer "Amanecer rojo" de Pierce Brown, Liberando Letras tomó un curso completamente distinto. Desde ese momento hasta hoy han tenido lugar una serie de sucesos nada desafortunados, entre ellos, el tener un contacto frente a frente con autores, conocer detalles su vida, y de lo que hay detrás de ese nombre en una portada. Una tarde hablando sobre librosun hombre de barba larga, apariencia enternecedora y mirada imponente, se acercó y puso en mis manos el libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad.

"El emperador del viento" de Luis Darío Bernal Pinilla, quien llega al mundo gracias a Panamericana Editorial, es el protagonista de esta reseña.


Este pequeño amigo nos cuenta la historia de Paola, una niña de 11 años que vive en Cochabamba (Bolivia). La labor de sus padres, ha llevado a esta pequeña a tener una relación muy estrecha con los árboles, con los ríos, con las montañas, con los animales, y con todo lo que podemos empacar en la palabra naturaleza. Durante uno de sus viajes, Paola encuentra una piedra perfectamente tallada en forma de lágrima, la cual desde aquel momento se convierte en su amuleto; lo que ella no se imagina, es que esa piedra la llevará a vivir una aventura inimaginable, en la cuál estará en juego el mundo entero.

Les presento al malhablado Viracocha
Lo primero de lo que vale la pena hablar de este libro es de su apartado gráfico. La portada es vistosa y muy simbólica. En medio de un fondo púrpura (que hubiese deseado fuera azul), unos toques de relieve se hacen presentes entre texturas que se complementan y se sienten increíbles al tacto. Además de este primer encuentro, al meterme de lleno en el libro, me fui encontrando con ilustraciones bellísimas y muy acordes con la propuesta de la historia.

En una casa cualquiera, una pequeña descubre que todos y cada uno de nosotros podemos hacer algo para cambiar nuestra realidad (dicen por ahí que el aleteo de una mariposa en Hong Kong puede provocar un huracán al otro lado del planeta). Es bajo esta premisa que Bernal crea un universo increíble, en el cual confluyen elementos propios de la cultura latinoamericana con otros más contemporáneos. "El emperador del viento" crece de la mano de nuestra historia, de nuestras vivencias, de aquello que hemos ido olvidando; de aquella identidad que hemos ido perdiendo.

Esta historia no escatima en detalles y en descripciones para enaltecer y destacar las maravillas que rodean nuestro subcontinente. Luego de leer este libro mis ganas por mirar los monumentos de Colón y Bolívar mientras me como una empanada salteña con jugo de naranja acompañado de unas intrépidas cholitas en Bolivia no se hicieron esperar. Paseo agendado.

Tomada de: tomrossart.com
En este viaje de enseñanzas y reconocimiento, contamos con la compañía de un par de gatos encantadores con nombres tenebrosos, con flores inmaculadas y listas para la aventura, con deidades provenientes del mismísimo Perú, y con villanos tan truculentos como necesarios. Mi personaje favorito sin duda es Paola, de la cual no diré mucho, pues espero tengan la oportunidad de conocerla.

Empleando una prosa sencilla, pero tremendamente elaborada, y con delicados pero precisos toques de humor, me encontré con un final apresurado y al que sentí le faltó algo, o quizá fueron mis ganas de seguir leyendo las que me causaron dicha inconformidad; el caso, este detalle no opaca en lo absoluto el bello libro que ahora descansa en mis estanterías, y que espera por ustedes en las librerías del país (a precio de huevo), para hacerlos reflexionar, para hacerlos mirar más allá, y para volver a plantar en sus mentes el amor por lo que somos. Un libro perfecto para leer con los más pequeños de la casa. Un libro que leeré a mis hijos en el futuro.

Este es mi primer encuentro con la pluma de Luis Darío, quien es considerado por muchos uno de los representantes más emblemáticos de la literatura infantil a nivel latinoamericano (una eminencia me regala su libro y yo como si nada. Mal Esteban). Seguramente no será el último.


Reseña: Dalila dreaming - Carlos Castillo

Nuestras vidas son libros. Día tras día con cada una de nuestras acciones vamos escribiendo los capítulos que irán dando desarrollo a todo lo que en nuestras horas vaya sucediendo. Tenemos actores protagónicos, algunos otros secundarios, y muchos extras. Seguramente en la construcción se presentarán momentos planos, escenas románticas, situaciones de máxima tensión, giros inesperados y un sinfín de sucesos que darán brillo, y otras no tanto, a nuestro libro. También podríamos afirmar que en lugar de tener un relato de dimensiones bíblicas, nuestra obra es un compendio de cuentos totalmente diferentes, cada uno con voz propia y con una identidad muy bien definida. 

Nuestra mente es la artífice del libro que queramos crear, así que es importante sentarse a pensar ¿me gustaría leer lo que estoy escribiendo?

En mi campaña de descubrimiento de autores colombianos me he encontrado con relatos de todo tipo, incluso, hallé a uno de mis autores favoritos. Durante el lanzamiento del libro del que vengo a contarles en esta oportunidad me llevé una imagen más bien negativa del autor, y por ende, de lo que estaba a punto de leer. Vaya error cometí en su momento.




"Dalila Dreaming", escrito por Carlos Castrillo, nos trae un grupo de 12 cuentos (nueve de ellos premiados en concursos internacionales) sobre la vida misma, sobre la esencia del ser, y sobre algunos temas más. Gracias totales a la Editorial 531 por apostar de lleno a la literatura nacional, y por mantenerse en la brega de darnos a conocer otro tipo de historias.

El convencimiento y la soberbia con que el autor habla de su obra está totalmente fundamentado. Carlos Castillo tiene una pluma excepcional, que le permite meterse en sus personajes y en los actos en que participan, para regalarnos historias vívidas y espléndidamente traídas al papel.

Sentado en el Marie Rogét en medio de una turbia y repetitiva partida de póker, fui siendo testigo del andar de hombres y mujeres con diferencias evidentes, pero con elementos e hilos comunes magistralmente construidos.

Lanzamiento "Dalila dreaming"
El talento del autor es innegable, y no se deja nada en la construcción de su obra, pues además de la variedad de centros de cada historia, le agrega varios elementos diferenciales que se agradecen; fue un total deleite ver un manejo tan acertado de los tiempos y de los interlocutores con el simple hecho de pasar una página.

Castillo dio voz propia y muy fuerte a cada uno de los seres que ideó, los cuales entre sus ganas, su desesperación, sus anhelos, sus miedos, sus certezas, sus incertidumbres, sus mil universos y su única vida, iban metiéndose en mi cabeza sin descaro alguno. Recordaré por siempre a la soñadora Felisa, a la exquisita Carolina, al inmaculado Santiago, a la mártir Joanna, y por supuesto, a la sensacional e inolvidable Anamilé. Carlos, si por equivocación llegas a leer esto, discúlpame por las pendejadas que he escrito sobre tu libro, y no olvides que Anamilé merece unas 200 páginas de vida cuando menos.

"Dalila dreaming" además de todo, tiene una banda sonora impecable, sórdida y certera. A ritmo de Led Zepelin, The beatles, Edith Piaf, Bob Marley, The doors, y otras cuantas leyendas más, la prosa de Castillo se desenvuelve con gracia y soltura.

Pintando aceras en busca del amor, atravesando la calle de la mano de una puta, violentando corazones mientras pasaba por un puente, desnudando pensamientos recostado en una cama, rememorando al pequeño Alf mientras la droga se terminaba... Recordando instantes de mi vida, soñé despierto un par de veces, me resquebrajé otras cuantas, y conocí el éxtasis en algunas más antes de encontrar la muerte en un barco improvisado hundido por gente inconclusa en busca de definiciones necesarias. 

Este es uno de esos libros de los que esperas algo, te hablan mucho, pero terminas recibiendo todo. Unas letras que anhelo encontrarme más seguido, y un autor para seguir de aquí en adelante.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Mi tiempo con Romina Russell...


Hace algunos meses la gente de Ediciones Urano Colombia trajo a mis manos un libro que esperaba con ansias, pero que jamás imaginé iba a regalarme tanto. Gracias a él, tuve la oportunidad, entre muchas otras, de hacer algo que no había hecho antes, y es de esa experiencia de donde se extrae lo que aquí les dejo, algo de mi tiempo con Romina Russell, la autora de la saga "Zodíaco"...
Tomada de: elguardiandelibros.com





















- Cuéntanos un poco de “Zodíaco”

“Zodíaco” es una serie basada en los signos, pero no vistos en este sentido literal, sino desde la perspectiva de razas y sistemas planetarios. Cada uno de los signos del zodíaco tiene rasgos distintivos como su forma de vestir, su cultura, su inclinación política, su modelo educativo y muchas otras cosas. Aquí nos encontramos a Rho, quien pertenece a la casa Cáncer; ella tiene una habilidad especial que le permite ver en las estrellas cosas que nadie más puede ver, y un día se encuentra con algo salido totalmente de su conocimiento y del de cualquiera, así que tendrá que intentar hacer entrar en razón a un universo muy dividido acerca del peligro que se avecina, e intentar unirlos para enfrentarlo.

- Antes te dedicabas a escribir y producir adelantos de películas ¿esto influyó en algo a la construcción del libro?

Lo que haces en tu vida influye en lo que escribes. Hice tráileres durante cinco años, y antes de llegar a ese trabajo, jamás imaginé todo lo que estaba detrás de ello; el tratar de condensar en dos minutos la esencia de una película de dos horas y así animar a la gente a verla. Mi intención fue hacer un libro que se sintiera épico e importante de principio a fin, y creo que para ello traje muchas de las cosas que hacía en ese trabajo.


- Rho es una chica muy real y muy cercana a nuestro día a día, con sus problemas, sus alegrías, y una responsabilidad que llega de un momento a otro, y aunque ella no lo quiera, tendrá que asumirla. Debo decir que este personaje me gusta mucho. Cuéntanos un poco sobre él, sobre su construcción.

Para mí fue muy difícil empezar a construir a Rho, pues ella y yo somos extremos. Inicialmente ella iba a tener toques muy diferentes a los que en conclusión terminó teniendo, pero a medida que el tiempo pasó, fui dándole esos toques que hacen la Rho que se ve dentro de la serie; toques que la acercaran más a mí como por ejemplo los rulos o el amor por la batería, pues como pueden ver, ella es Cáncer y yo soy Virgo, totalmente diferentes y por momentos se me hacía muy difícil entender todas las situaciones por las que ella pasaba y la forma de asumirlas; ella es muy acelerada y yo pienso mucho antes de tomar una decisión; ella es muy confiada y yo soy sumamente paranoica. Somos tan distintas que por momentos quería matarla (sonríe).
Mientras pasaba la historia y las aventuras dentro de ella, fui dándome cuenta que si bien somos muy diferentes, tenemos algo en común y es el fin que perseguimos, aunque para llegar a él sigamos distintos caminos; el de ella es mucho más efectivo que el que seguiría yo.

Rho es un personaje que tiene muchas de las cosas que admiro de mi hermana a quien adoro y es mi mejor amiga; yo soy más parecida al hermano mayor de Rho, al cual en “Zodíaco” conocemos muy poco, pero en “Estrella errante” jugará un papel fundamental.

Fue una experiencia en todo el sentido de la palabra conocer a Rho.

- Moira, la jefe de la casa de Virgo, es un personaje magnánimo, inteligente, sumamente sabio… ¿te identificas con ella?

Ambas somos muy impacientes y necesitamos ver para creer; para mí hubiese sido muy difícil hacer caso a lo que Rho me estaba diciendo. Creo que somos algo parecidas.

- ¿Qué significa J.K. Rowling para Romina Russell?

Todo. Ella es todo. Puede resultar en un cliché, pero lo que ella hace y lo que sentí al leer su obra fue lo que me animó a querer empezar a escribir. En esa época trabajaba en periodismo, y cuando leí esos libros, algo en mi cabeza hizo click y descubrí que escribir y crear mundos era lo que quería hacer por el resto de mi vida.

- Muchas gracias a J.K. Rowling por hacer esto posible, porque recorrer la galaxia y darse un paseo por los planetas que creaste es una experiencia excepcional. Me pareció tremenda la manera en que le diste una identidad y una voz a cada signo, aunque lo que le diste al mío no me gustó jajaja

¿Eres escorpio? Lo que pasa en “Estrella errante” puede cambiar en algo la visión que se le da a quienes hacen parte de esa casa. Te confieso, y aunque mucha gente lea el libro y no entienda el motivo, que si tuviese que escoger un solo planeta para poder viajar a él, sería Escorpio sin duda alguna.

- ¿Cómo llega una chica argentina a escribir en el Miami Herald?

Bueno, a los cinco años mi familia se mudó de Buenos Aires a Miami, y los primero años empecé a reforzar mi inglés y cuando tenía ocho años comencé a tomar las clases normalmente. En ese momento llegó a mí el libro “Where the sidewalk ends” de Shel Silverstein, y fue allí cuando mi amor por el inglés nació, y así me decidí a escribir algo. Escribí algunas cosas en inglés, pero muchas más en español y en una ocasión gané un primer lugar con un poema que se llama “Si yo fuera la luz” y me encantó; el ganar eso fue el detonante para que todo empezara.

En un momento de mi vida me incliné hacia el periodismo debido al miedo que me daba ser rechazada por algo que yo misma había creado, pues sentía que así no estaba entregando mi alma ni poniéndola en riesgo. El periodismo se me hizo una manera de amar al mundo y de conectar todo lo que pasaba. Trabajé en el diario de la secundaria en donde estudiaba, y surgió una pasantía en el Miami Herald, en donde pude escribir algo de los jóvenes para los jóvenes, y así acercar a este público de nuevo a leer el periódico. Ahora que lo pienso, esta experiencia también me iba llevando a “Zodíaco”.

- Creo que todo lo que hacemos por más insignificante que parezca, nos va marcando el camino y hace parte de lo que al final construimos.

Total. Cuando empecé jamás imaginé que iba terminar escribiendo ciencia ficción, hablando de signos y todo esto. Pero todo concluyó, en un modo u otro, a llegar a esto.

- Además de “Zodíaco” ¿qué más se viene para Romina Russell?

No quiero decir mucho, pero estoy escribiendo algo hace 10 años, y aunque todo el mundo lo rechazó en su momento, siempre he trabajado en él. Una agente leyó este proyecto y me dio un consejo que le iba a cambiar por completo la cara a lo que estaba haciendo, y cuando le hice el lavado al primer capítulo, me encantó la oscuridad de lo que había creado. 

Un lugar en el mundo alejado de todo, una chica que siempre ha vivido ahí, pero tiene ganas de ver qué hay más allá. Ando trabajando en eso actualmente y espero verlo publicado algún día.


- Nos dices que rechazaron muchas veces este proyecto ¿cómo fue encontrarte ante ese panorama? ¿es tan fácil publicar un libro como muchos piensan?

Es difícil no tomártelo personal, porque el arte no es correcto o incorrecto, puede llegarte o no llegarte; no es blanco y negro. Es muy difícil que rechacen lo que tú haces y preguntarte el motivo por el que llegaron a esa decisión, pero hay que escuchar a la crítica y al equipo que está trabajando contigo, ver las motivaciones a sus sugerencias, ver el trasfondo de las propuestas, y con eso empezar a construir algo mejor. 

Hay que ser muy maduro y humilde para poder aceptar todo lo que pasa en un proceso así, pero hay que perseverar y seguir buscando lo que se quiere.


- Me encanta que la gente de “Del nuevo extremo” haya hecho todo para llevarte a la Feria del Libro de Buenos Aires. Espero poder charlar contigo allí.

Allí estaremos presentando “Estrella errante”. Dulce de leche y alfajores me parece un buen plan.

- ¿Qué dijeron tus papás al recibir “Zodíaco” en sus manos?

Mis padres estaban muy orgullosos y felices. Eso me hizo muy feliz, en especial la edición para Latinoamérica, pues mi mamá fue la de la idea de incluir el símbolo de Ochus dentro de la O final en el nombre del libro.

Hubo algo que me afectó mucho y fue la muerte de mi abuelo, quien falleció antes de que el libro en castellano saliera. Él era un gran lector, leía un libro por día, y me afectó mucho saber que no lo iba a poder leerlo; además, ambos teníamos el sueño en común de ver algo mío en las estanterías de la Feria del Libro de Buenos Aires, y saber que todo se dio, pero que él no pudo presenciarlo, es algo que me tocó muy fuerte. 

Sin embargo, fue tremendo recibir las fotos de mis amigos y familiares de lo que pasaba en la Feria con “Zodíaco”. Fue algo increíble.






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