jueves, 28 de abril de 2016

Reseña: Nosotros los animales - Justin Torres

Los medios de comunicación, las altas esferas sociales y nuestra propia formación como personas nos han llevado a hacer de la violencia una forma de vida. Nos acostumbramos a ver gente muriendo de hambre, a los golpes que el vecino le da a su esposa, a decirle desechable a todo aquel que vive en la calle, a la pitadera constante de los conductores, a los empujones matutinos en el transporte público, a los muchos que arrojan basura en donde no se debe, al alarido desconsiderado de padres a hijos, y a muchas otras acciones que hemos convertido en cotidianas, pero que en absoluto lo son.

Como sociedad hemos ido adoptando costumbres y firmando acuerdos que lo único que han logrado es degradarnos y destruirnos de a poco, construyendo nuestro quehacer diario bajo la intolerancia, el irrespeto y la indiferencia como cimientos. Nuestra modernidad ha mutado en un proceso involutivo acelerado, que ha ido encontrando ciertos baches, pero que parece no tener retorno. ¿Qué estamos haciendo para cambiar el rumbo? Bueno, eso es tarea de cada uno de nosotros, y no pretendo ser juez ni parte, sino simplemente dejar un mensaje en este espacio.

El libro del que vengo a hablarles hoy llegó a mí gracias a la visita a Colombia del autor de "Para acabar con Eddy Bellegueule", Édouard Louis. En el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2016, este joven francés tuvo un conversatorio en donde compartió escenario con otro personaje (y qué personaje), pero ascendencia estadounidense. Justin Torres llegó al país para presentar "Nosotros los animales", el libro protagonista en esta oportunidad.

Esta obra nos traslada a la Brooklyn de hace unas cuantas décadas, para contarnos la historia de una familia disfuncional compuesta por un padre bipolar, una madre demasiado agotada y tres hijos que personifican la mismísima santa trinidad, pero en un sentido inverso (o quizá muy exacto, no me atrevería a decirlo).

Es cuestión de levantar la alucinante portada para encontrarte con un relato hilarante sobre una pequeña sociedad, como lo es una familia, en donde la violencia se ha convertido en el pan de cada día. En medio de golpes, sexo, abandono, hambre, bailes, travesuras y más golpes, Justin y sus hermanos nos muestran su proceso de crecimiento y de descubrimiento personal. Además de la violencia intrafamiliar, la obra se adentra en terrenos como la segregación y la discriminación en varias formas, pudiendo parecer de este modo un libro cliché, pero diferenciándose en cierta manera de otros referentes gracias a la forma en la que está escrita.

La pluma de Torres es una cosa de otro mundo, y eso es notorio desde el preciso instante en que abres el libro. Bajo un léxico experto, un ritmo raudo y montones de recursos narrativos incorporados, el autor construye una obra que se siente elegante, pulida, y en cierto modo, estructurada. ¿Cómo es eso de elegante? El autor, teniendo la posibilidad, prefiere no acudir a las descripciones abruptas para hacernos partícipes de escenarios grotescos y nauseabundos, sino más bien se inclina por la sutileza ante circunstancias tan pesadas como las que describe. Con lo anterior no quiero decir que el libro deje todo a la imaginación, puesto que no lo hace, sino que es muy fino a la hora de plasmar de cara al lector la sordidez de lo que está narrando. Las caminatas por la nieve, el pecho escultural y excesivamente masculino de su padre, las botas cansadas en los pies de su madre, la calidez de una estación de autobuses en pleno invierno, y muchos otros lugares que podemos visitar al leer este libro se siente vívidos y muy auténticos.

En cuanto a los personajes, estamos frente a una familia que puede parecer rara, pero que es muy común. Un padre con otras costumbres, una madre algo resignada pero con muchas esperanzas y traumas en su interior, unos hermanos (Many y Joel) espejo de lo que han vivido, y un Justin excesivamente receptivo e influenciable. Ahí cierro este tema.


Édouard Louis y Justin Torres
En el mencionado conversatorio tuve la oportunidad de divertirme con las ocurrencias de Justin Torres, charlar con él algunos minutos y conocer un poco de lo que se pasó por su mente a la hora de escribir esta obra; sin embargo, y tal como se lo expresé, su opera prima es algo raro, muy bien escrito, pero raro.

A pesar de todo lo dicho y la buena pinta que puedan tener las cosas, tuve un problema y grande con este libro. A lo largo de las pocas páginas que lo componen, me sentí leyendo muchos buenos cuentos con un hilo en común, pero en pocas ocasiones una única historia. El autor deja huecos inmensos, se salta escenarios, planta ideas en el limbo y por trayectos parece perderse en medio de una obra que luce sumamente pretenciosa y curiosamente pesada. Me divertí, analicé, se me pusieron los pelos de punta, me enamoré con la limpieza en la escritura, pero debo confesar que muy pocas veces conecté con lo que el autor trataba de decirme. Quizá no entendí la propuesta y me haya perdido de algo grande, pero me sentí de pie en una exposición ante una obra que todos alaban pero que a mí no me generaba lo mismo.

"Nosotros los animales" es el primer paso de una carrera que se vislumbra prometedora. Una novela corta en la que la violencia en la cotidianidad es protagonista, y en donde la prosa elaborada parece sobrepasar lo que se está contando.


Vaya personaje es Justin Torres

miércoles, 27 de abril de 2016

Reseña: Oscura redención - Yenniferth Carranza

Desperté con la frente bañada en sudor. Era una noche común y corriente según tenía entendido, pero las camas a mi alrededor decían lo contrario. Solo la oscuridad era mi acompañante. 

Mis pies tocaron el suelo casi congelado, y mis pasos empezaron a sucederse de un modo inesperado; algo dentro de mí me hacía recorrer un camino que no tenía planeado, que ni en el pensamiento más desquiciado hubiera elegido, pero que ahí, en ese preciso instante, estaba transitando. Desde la primera vez que visité la casa de la abuela, en un pueblo sin nombre en tierras más cálidas, el patio fue mi lugar de esparcimiento en el día, y al mismo tiempo el origen de mis miedos en la noche.

Atravesé una puerta y frente a mí estaban la alberca rebosante, los plátanos colgando de ramas marchitas, las guanabanas pudriéndose en el suelo y las cucarachas colonizando cada espacio visual. Mis pies descalzos siguieron su ruta y poco a poco fui acercándome al extremo más lejano del patio, allí donde las telarañas se convertían en el marco perfecto de una hamaca que se mecía lentamente, evidenciando la presencia de alguien más en el lugar.

Mi mano derecha se aferraba a mi pijama, mientras que la izquierda iba alzándose lentamente en medio del colapso de mis sentidos y el tiritar de mis dientes. Toqué el hombro de quien ocupaba la hamaca, y en ese momento la voz de mi abuela me despertó. Estaba allí, tirado en un colchón en la sala de su casa, como siempre lo hacía cuando estaba de visita. Estaba allí, pálido y absorto por la historia que mientras dormía se había escrito, y cuyo final jamás descubrí, pues parece que no fui invitado a escribirlo.

Con Alvaro Vanegas, uno de mis escritores favoritos, tuve el primer acercamiento a lo que puede llamarse la literatura de terror colombiana. Fue un descubrimiento sin precedentes y que quizá llegó tarde a mí vida, pero que al fin y al cabo llegó y me abrió un espectro de lectura inmenso, dentro del cual descubrí el libro del que vengo a hablarles en esta oportunidad. "Oscura redención" de Yenniferth Carranza, y que llega al mundo gracias a Calixta Editores, es el protagonista en esta ocasión (pueden adquirirlo haciendo click aquí).

Aquí nos encontramos con la historia de Naia, una mujer del común, quien un día como cualquier otro empieza a ver cosas que jamás había visto, y que tiempo después en uno de sus días de trabajo en medicina legal, es testigo de un hecho que resquebraja su vida por completo.

Desde el momento en que abrí el libro algo hizo click y la conexión con la propuesta de la autora fue inmediata. Esta historia se desarrolla de manera vertiginosa, en medio de pasajes de locura, oscuridad y desesperación; la narrativa es sumamente limpia y la lectura, a pesar de ponerme los nervios de punta en muchos momentos, fue muy amena.

Yenniferth Carranza es precisa en sus descripciones sin necesidad de abusar en adjetivos y en ambientación; se van presentando situaciones y lugares que te absorben y te dejan espacio para imaginar qué pasa, qué es lo que te espera del otro lado y qué es eso que está poniendo tus nervios de punta. La autora te mete de lleno en un juego psicológico en donde eres la marioneta y ella mueve los hilos a su antojo, con el claro objetivo de poner tu sistema nervioso en estado de alerta.

Muy pocos personajes nos acompañan en esta ruta hacia la perdición. Naia se va hundiendo poco a poco entre la ausencia que la agobia, la culpa que la azota y las sombras que la absorben; Marcus y Esteban son dos personajes secundarios de esos que en verdad valen la pena, pues están muy bien construidos y juegan un papel importante en el desarrollo de todo; y por último está Sam, la figura de la inocencia de quien no vale la pena decirles mucho, pues es mejor conocerlo leyendo el libro.

Todo ocurre muy rápido pero sin precipitaciones innecesarias o absurdas, y cuando menos te los esperas, las menos de 150 páginas (el cual sin duda alguna es el único detalle que no me gusto de la obra, pues en lugar de una saga se pudo haber impreso un único tomo más grande) que dan forma a esta obra y que se fueron desarrollando entre sucesos inexplicables, se terminan con una sorpresa extraordinariamente llevada al papel, y que te deja el corazón a mil, la mente en blanco, y la paciencia inservible por las ganas de conocer el devenir de la historia.

"Oscura redención" es uno de esos gratos, pero de verdad gratos descubrimientos que llegan sin esperarlo. Yenniferth Carranza es una de esas plumas que te desconcierta y te alegra ver salir al mundo. Una propuesta más que interesante y que logró lo que ningún otro libro había, ni ha logrado hasta ahora: asustarme y poner mi pulso a mil.

No puedo esperar para leer "Calvario".

Reseña: Las dos caras de Sofía - Cecilia Curbelo

Hace muchos, pero muchos años, cuando aún era un inocente y tierno personaje, sentía una envidia incontrolable por mi prima. Ella salía todos los fines de semana a centros comerciales, recibía regalos constantemente y compraba ropa nueva al menos tres veces al mes, entre muchas otras cosas a las que yo no tenía acceso. Mis papás nunca pudieron darme lujos ni todos los juguetes que siempre quise, y al ver como mi prima si los recibía, me sentía muy triste e impotente. 

Un día jugando con ella, decidí preguntar a mi mamá si podríamos invitarla a casa para poder seguir con nuestras aventuras, y ella sin dudarlo dijo que sí, así que la jornada de batallas intergalácticas se extendió en mi cuarto hasta la una de la mañana...

El sol se asomaba, los párpados empezaban a abrirse, y la nariz se enamoraba del aroma que percibía: huevos, chocolate, jugo de naranja y Froot Lops con banano esperaban por nosotros en la mesa del comedor. Mis padres, mis hermanos y yo, tal como hacíamos todos los fines de semana y cuando el tiempo lo permitía entre semana, tomamos asiento y nos alistamos para devorar todo lo que teníamos en frente, pero de un momento a otro algo extraño ocurrió. Mi prima con lágrimas en los ojos devolvió sus pasos para encerrarse en mi cuarto. Ante dicho panorama, mi mamá y yo decidimos ir para saber qué había pasado, si algo no le había gustado o si se sentía mal.

El matrimonio de mis tío duró tan solo un año. Mi prima se fue a vivir con mi tía, pero cada cierto tiempo una casa nueva la recibía, motivo por el cual fue perdiendo por completo tanto el sentido de estabilidad como el de familia, no refiriéndome con esto último a tener un padre y una madre, sino a lo que es realmente un hogar. Los fines de semana en centros comerciales, comprando ropa, recibiendo los juguetes de moda, y comiendo en McDonalds no eran más que un intento de compensación ante la ausencia continuada, ante la falta de atención y la rara manera de amor que mis tíos profesaban por su hija.

El motivo de las lágrimas que brotaban por los ojos de mi compañera de juegos y aventuras no era otro que el cuadro habitual que para ella era completamente desconocido, pues los comedores de las casas de mis tíos nunca albergaron una familia ni un espacio para la conversación, sino recriminaciones por no llegar a tiempo o por la hora en que debía terminar el rato de atención.

Quizá nunca recibí el Nintendo 64 que papá prometió darme si sacaba excelente en todas las materias, quizá los converse originales que siempre miraba del otro lado del mostrador no se acomodaron en mis pies, quizá la cajita feliz no fue cuestión de todas las semanas sino de uno que otro mes, pero de lo que si tengo absoluta certeza es que aun con todos los problemas que día a día se presentaron, siempre tuve el apoyo de ese par de seres humanos que el destino escogió para hacerme gran parte de lo que soy hoy, para ayudarme a levantar cuando pensé que no podía hacerlo, para enseñarme que, a pesar de mi inquebrantable sentido caprichoso, hay cosas más importantes que lo material. Como dice mi amigo el zorro: "Lo esencial es invisible a los ojos".


Después de la grata sorpresa que me llevé conociendo a Camila, llegaba la hora de pasar al otro lado de la calle y encontrarme nuevamente con uno de los personajes que hizo partícipe de la preciosa y ejemplificante historia de esta señorita. El libro del que vengo a hablarles el día de hoy es "Las dos caras de Sofía" de mi querida, apreciada y admirada Cecilia Curbelo.

En esta oportunidad nos encontramos con una joven de 14 años que vive en un mundo completamente diferente a Camila, la protagonista del primer libro de la serie "Decisiones". Sofía lleva dentro de sí misma un yo alterno que emergió de un momento en el tiempo que partió su vida en dos. Ahora la tierna Sofía lleva de la mano un alter ego llamado Soff, que de a poco la va destruyendo como persona.

Esta segunda entrega de la serie es un evidente salto de calidad para Cecilia Curbelo en su camino por la literatura infantil-juvenil. El planteamiento de la historia y el modo en que se va desarrollando se siente mucho más vívido, creíble, y a toda vista mejor elaborado. La lectura es amena a más no poder y el paso de las hojas ni se siente.

Uno de los mayores aciertos de la autora tanto en este libro como en "La decisión de Camila" es la inclusión de elementos contemporáneos dentro de su narrativa, con lo que logra crear un lazo de familiaridad muy fuerte entre el lector y la historia. El lenguaje utilizado por los personajes, la ropa que llevaban encima, la música que cargaban en su reproductor, los espacios que recorrían y todos los demás elementos de ambientación presentes están muy bien puestos en su sitio, y aportan sobremanera en la creación de una atmósfera propia para el libro. Incluso yo que soy viejito logré meterme de lleno en la historia y sentirme toda una diva frustrada siguiendo los pasos de la abeja reina Soff.

Nuevamente nos encontramos con una trama cargada de lecciones, enseñanzas, hechos que ponen tu mente a trabajar, circunstancias que te hacen reflexionar y personajes con los que te identificas y de los que logras aprender muchísimo. Me permito mencionar de pasada a Luka, Lele, Roque, Carmela, Esperanza, John, la encantadora Peggy, Freddy, Mirella, Arón, Héctor, Ethel, Seba y Enrique, pero quien se lleva todos los aplausos y sobre quien debo profundizar un poco es sobre Sofía (y por supuesto, sobre Soff). Cecilia Curbelo crea un personaje fantástico, bien estructurado, cargado de elementos, con transiciones casi perfectas, con una voz trascendente y ejemplar; es una chica a la que comprendes, quieres abrazar y acompañar, y a quien en cuestión de segundos, detestas con toda tu alma; una personita en quien confluyen temas tan álgidos como la segregación social, la necesidad de encajar y la supremacía de las apariencias, entre muchos otros; este es un personaje que muta y se transforma constantemente de manera soberbia. Por momentos me recordó a lo vivido en "La extraña en mí" de Antonio Ortiz. En serio, qué pasada de personaje se ha creado la autora.

Pero sin duda alguna el elemento que más destaco dentro de todo el libro, es la manera en que Cecilia Curbelo se pone en los zapatos de una niña en su paso a la adolescencia, y nos hace sentir que es ella quien nos está hablando, y no alguien quien le sirve de interlocutor. La autora tiene una capacidad envidiable para crear cosas que se sienten pequeñas, pero que abordan un espectro de factores y problemáticas de gran resonancia y relevancia en nuestra sociedad actual.

El libro se iba haciendo más grande de una lado que de otro, y en un santiamén me encontré con un final a base de decisiones como la vida misma: somos nosotros quienes según nuestra percepción de la historia podemos elegir el final que queremos darle, lo cual, es algo más que acertado de frente al público objetivo de la obra. Cuando ves es el punto final te sientes grande, comprendes muchas cosas, y tienes una afanosa ansiedad de hacer algo, de aportar un granito de arena para edificar un mundo mejor.

Los colegios, y muchas veces nosotros mismos, buscamos acercar a los más pequeños a la literatura con clásicos complejos y con lecturas pesadas. A los jóvenes hay que mostrarles la literatura de un modo más cercano y cómodo, procurando historias que les enseñen y les alimenten, pero que al mismo tiempo les diviertan y los hagan sentir cómodos. Cecilia Curbelo pone su mano en la mesa y con una sencillez dechada nos muestra que no es necesaria una prosa compleja y un vocabulario rebuscado para construir un libro valioso y valeroso, y más que nada, importante de cara a la construcción de nuestra sociedad. Una lectura recomendada para todas las edades, y un compañero que seguramente se disfrutará y aprovechará mejor en familia.


SOS GRANDE CECI

miércoles, 20 de abril de 2016

Reseña: Besos entre líneas - May R Ayamonte y Esmeralda Verdú


Conocí booktube hace poco más de un año luego de encontrarme con un vídeo de Fátima Orozco (la misma de "Las palabras de Fa"), y con uno de Juliana Zapata. Este par de señoritas me enfrentaron a un fenómeno el cual desde ese momento he venido siguiendo, en donde he descubierto propuestas increíbles como la que plantean canales como "Los ensayos de Abril", pero al mismo tiempo he sido testigo de cómo el mercado y la superficialidad han terminado por sumir una iniciativa más que interesante en un hoyo negro que parece no tener salida. El estancamiento, la falta de originalidad, el afán por recibir envíos editoriales, la desesperación por ver el número de suscriptores subir, la actitud facilista, la ausencia de sentido crítico, o al menos propositivo, son algunos de los virus que han ido matando este fenómeno, el cual a pesar de crecer a pasos agigantados de la mano de las editoriales, ha desviado el camino sin duda alguna.

En los últimos meses he visto vídeos en donde ciertos booktubers (incluyendo unos cuantos de mi país) dicen su comunidad los tiene algo cansados, que hay que empezar a hacer cosas diferentes, a buscar nuevo contenido, a explorar nuevos autores y no solo quedarse en lo que las editoriales quieran vender. ¿El problema? La mayoría de ellos parecen olvidar las ideas planteadas y continúan haciendo los mismos booktags que todos hacen, haciendo referencia a los mismos libros que los demás comentan, e incluso, ofreciendo opiniones que se sienten más libreteadas que melodrama mexicano.


Cuando empecé con mi blog tenía muy claro el objetivo por el cual había creado ese espacio, el mismo que aún conservo y que espero no extraviar en el camino: quiero hablar de libros y de literatura, ser sincero con mis opiniones, darme un respiro a la rutina del día a día, y ofrecer a la audiencia, sin importar cuán grande o pequeña sea, lo mejor que pueda ofrecerles, pues ello me hace feliz y me llena de satisfacción. Con el paso del tiempo han ido llegando editoriales apoyando lo que hago y se han ido presentando oportunidades y abriendo puertas por las que jamás imaginé entrar, y aunque eso me emociona y me llena de alegría, jamás he dejado de observar la literatura con sentido tanto crítico como emocional, hablando de lo bueno y de lo malo por igual, procurado buscar y difundir cosas diferentes, abriendo desde mi ventana una vista al basto mundo que nos espera en las librerías y que casi siempre se queda en las principales novedades de los gigantes del negocio. Estoy seguro que por momentos he jugado a ser medio de publicidad de las editoriales, sería mentiroso si dijera lo contrario, pero cuando he ocupado ese puesto dentro de la cadena, lo he hecho por cosas que en realidad despiertan en mí algún interés, o las cuales por mi experiencia con ellas no dudo en recomendar. No espero que este sea el objetivo de todos aquellos que abren un blog o un canal de youtube, pero al ser una serie de "promotores de lectura" y tener bajo nuestro poder un objeto de cultura como lo es el libro, siento que son cosas a las que deberíamos, al menos, prestar atención.


A partir de lo anterior debo decir, con la preocupación que merece, que la práctica adoptada por muchos booktubers (y bloggers, no hay que decir mentiras) de hablar de libros que ni conocen, de decir maravillas de cosas que no han leído, de enseñar obras sobre las cuales no han investigado ni su sinopsis cuando menos, y de traer al debate autores que desconocen en lo absoluto, deja mucho que desear. Tenemos la libertad de publicar lo que queramos, pero carajo, cuando se tiene una voz con tan alto impacto...

En su defensa, muchos de ellos alegan no ser críticos literarios y que lo único que buscan es divertirse y dar su opinión sobre lo que leen, lo cual me parece muy honesto de su parte y bastante válido dentro del debate, pero hacer algo valioso y que aporte en términos culturales no requiere de un crítico literario detrás ni mucho menos; por supuesto, introducir a miles de jóvenes a la lectura es algo de aplaudir, pero siento que además de eso, hay un espectro de posibilidades que se abren cuando hablamos de libros, y teniendo tanto poder en sus manos, creo que el lugar a donde se está encausando no es el indicado. Desde que se inventaron las excusas, el perro quedó desplazado al segundo lugar en la lista de los mejores amigos del hombre.

Pero ¿todo es culpa de los booktubers? Por supuesto que no. En economía hay una ley muy sencilla pero que aplica para cualquier dinámica de mercado, y cala perfectamente en lo que es booktube: si no hay demanda, no hay oferta. La cosa es así de sencilla, el mercado ofrece lo que el público demanda. Si a la gente le gusta ver a todo mundo diciendo lo mismo, hablando de las mismas cosas, pues usualmente la oferta se empeñará en satisfacer esa necesidad. Fácil la cosa.

Cada quien tiene derecho a ver lo que quiere, a seguir a quien quiere, y a leer a quien quiere, eso está muy claro, pero allí entra a actuar el consumidor, que en este caso es el lector potencial, quien en su amplia mayoría no reclama contenido de calidad, que se conforma con ver la misma reseña en infinidad de canales, y que no pide algo más a quienes están del otro lado de la pantalla. Lo más triste del asunto, es ver que muchos de aquellos que se atreven a incursionar en prácticas diferentes, terminan dejándolas de lado al ver la mala recepción que tiene este tipo de contenido, lo cual los "obliga" a seguir haciendo lo que todo el mundo hace, calcando casi que a fuego los discursos que se han vuelto estándar dentro de la comunidad. Es triste conocer personajes con lecturas y opiniones tan buenas, pero que por seguir la tendencia, sucumben en la mediocridad.

Además de ello, están las editoriales, quienes han visto en esta comunidad una joya de la corona invaluable y la han sabido explotar a su antojo. Cada mes vemos los mismos libros y los mismos autores en la gran mayoría de canales de youtube. Una tarea muy bien hecha por parte de estos actores en la cadena, pero que es realmente perjudicial para la literatura en sí.

Podría quedarme divagando en la materia, haciendo de nuestro mundo una utopía, y extendiéndome infinitamente en esta introducción, pero creo que ya he expuesto gran parte de lo que quería. Más que leerme criticón, lo que he tratado de hacer es reflexionar un poco sobre cómo están las cosas y plantear mi posición ante un fenómeno con un potencial enorme, pero que evidentemente está perdiendo la ruta.

Ahora sí, vamos al grano. Hace unos días, a lo sumo semanas, dos de las booktubers en habla hispana más importantes del globo terráqueo publicaron una novela en conjunto, de la mano de la editorial Planeta. "Besos entre líneas" se convirtió de inmediato en un éxito en ventas, con tal impacto que se requirió de una segunda impresión en tan solo un día de publicada. Desde España May R. Ayamonte (ya con libros a cuestas) y Esmeralda Verdú (con su ópera prima), nos traen este libro, del cual les hablaré en esta oportunidad.

"Besos entre líneas" nos cuenta la historia de Emma, una joven lectora de 17 años quien desde muy pequeña tuvo que cargar sobre su espalda con el peso de haber perdido a su madre en un accidente automovilístico, el cual a su vez dejó a su padre en estado vegetativo. Ahora ella vive con su tía, y tiene al frente el cierre de su vida escolar y el inicio de la etapa universitaria.

Este cuento de hadas contemporáneo se hila con trama muy, pero muy sencilla, lo cual sumado al lenguaje tan digerible que maneja, le da un plus importante y es hacerla cercana a todo tipo de público. Sin embargo, el desarrollo del mismo se siente excesivamente plano y pobre en su construcción. A medida que vas leyendo te enredas en una serie de diálogos sin ton ni son, das pasos en falso por capítulos que parecen insertados con el único objetivo de rellenar espacios, y te topas con estructuras y desconexiones que dejan bajo el foco la casi inexistente labor editorial dentro de la obra. Es preocupante como con el único afán de vender algunas editoriales parecen dejar de lado el trabajo de pulir el contenido. Se puede tener una obra con muchas falencias, pero con un equipo comprometido y responsable de fondo, el barco puede llegar a salir a flote.

Alineado con lo expuesto previamente, cuando se crea una obra de manera conjunta, hay que tener mucho, pero mucho cuidado en que la narrativa de ambas personas vaya para un mismo lado durante todo el libro. "Besos entre líneas" falla en muchos momentos en ello. Con el pasar de los capítulos la novela se siente bipolar y no por lo que cuenta, sino por cómo está escrita, lo cual soporta lo que ya he mencionado: un trabajo editorial, en mi opinión, irresponsable (o inexistente).


Tomada de entreletrasycamaras.blogspot.com
Pero no hay que achacarle toda la culpa a las editoriales, pues el dueño del negocio siempre tendrá algo de culpa. Me resulta curioso y ciertamente perturbador que personas con libros publicados perpetúen errores y no aprendan lecciones. Me resulta preocupante que personas que leen tanto y que hablen de libros, y emitan opiniones sobre ellos delante de audiencias exorbitantes parezcan no quedarse con nada más que lo que queda para la posteridad en los videos. Mi conclusión.

Hay un público al que seguramente este libro le generará cierto cariño, y es incuestionable que las autoras la han creado como un homenaje a dicho público. La comunidad booktube ocupa un sitio privilegiado en la totalidad de esta historia, pues la misma se siente como un proceso "evolutivo" en donde el lector pasa a ocupar otro lugar dentro de la cadena del libro. Emma nos va contando sus experiencias, cómo abre su blog, y cómo llega a ella la inquietud de abrirse un canal en youtube para tener una experiencia más cercana con el mundo que la rodea y poder compartir una de las cosas que más ama en el mundo. Las autoras se personifican en Emma para, seguramente, contarnos muchas de las experiencias que han vivido, la gente que han conocido, los lazos que han cimentado y los momentos que las han marcado.

El lío aquí, es que en medio de convenciones, firmas y besos, la inclusión de este elemento no se siente natural y luce rebuscada. Es bonito conocer lo que las autoras han vivido desde que tomaron la decisión de pararse frente a una cámara y hablar de lo tanto a ellas como a mí nos gusta, pero para llevar eso a un libro y sumergirlo como elemento complementario dentro de otra historia de buena manera... Mucho trecho.

Como todo buen libro que hable de libros, en "Besos entre líneas" nos toparemos con muchas referencias a gran variedad de obras, en un 99% de literatura juvenil. Resulta valiente ver como las autoras intentan defender el valor que esta literatura y plantar su posición ante el cada vez mayor número de personas que la califican como basura, pero aquí, hay otro problema con la novela. Las ya mencionadas referencias literarias, casi en su totalidad, no parecen tener razón de ser, no aportan mucho dentro de la lectura, y al menos a mí, me hartaron. Adicionalmente, el soporte que tratan de dar a la literatura juvenil, es sin temor a equivocarme, vacío y cero argumentativo para un debate tan álgido, pero con tantas formas de sacar adelante. A modo de cuña, al alcance de un click encuentran un análisis que hice sobre el tema hace un tiempo en este blog.

Para hablar de otro tema, en el cual no planeo extenderme mucho pues no lo considero relevante, quiero invitar a la palestra a los personajes. Puntos positivos para Annie y David, dos seres entrañables y de esos que tanto necesitamos en la vida real. Tomates para las autoras, por tener un diamante en bruto como Eric y no aprovecharlo. Aplausos para Emma, mi favorita sin duda alguna, pues dentro de lo fastidiosa que pueda llegar a ser, generó en mí un sentimiento repelente y crear un personaje que transmita este tipo cosas no es tarea fácil (aunque no sé si la intención de las autoras haya sido esa). Los demás no están mal, pero tampoco están muy bien; personajes reales a los que no se terminó de construir, pero que no restan al resultado final.

Las 329 páginas que comprende este libro se me pasaron en un abrir y cerrar de ojos en medio de paseos por Madrid, besos inesperados, algunos malos ratos, cero instantes sorpresivos, bastantes momentos de análisis y alguna que otra sonrisa.

"Besos entre líneas" es un libro del que no esperaba absolutamente nada, pero que terminó por dejarme muchas cosas en las cuales pensar. Este es un vivo ejemplo del sentido depredador que permea no solo el mercado editorial, sino el mundo entero, en donde por el afán de vender, el respeto hacia el consumidor termina en un plano más allá de nuestra percepción. Un peñazo en muchos sentidos, pero con una lección que ojalá no solo los booktubers, sino todos como lectores aprendamos. Un traspié para este par de autoras, que ojalá sirva para generar cosas mejores en el futuro.


jueves, 14 de abril de 2016

Reseña: Alienación (Rebelión #2) - Anna K. Franco

El amor también se acaba. Dicen por ahí que todo lo bueno tiene un final, y aunque algunas relaciones de bueno no es que tengan mucho, por uno u otro motivo tienen su punto de cierre, aunque a veces queramos retrasarlo. Desde pequeño he escuchado de un lado que todos merecemos una segunda oportunidad, y del otro que lo que se hace una vez se hace mil veces más, o que cuando el amor se daña es mejor cambiarlo antes de repararlo.

En mi caso personal todo depende de cómo me sienta y del grado de inconsciencia que me cobije. Ya perdoné una infidelidad, ya maté cosas sin siquiera darles el espacio para crecer, y ya di por cerrados ciclos que debían culminar. Pasa en la vida normal, pasa en la vida lectora.

Luego de terminar de leer “Rebelión” de Anna K. Franco, mi disposición para continuar con la historia era la peor que puedan imaginarse; a pesar de un final muy prometedor y del potencial que le veía a la historia, el hecho de tener que soportar a Lenah nuevamente ponía mis ánimos por el piso. Sin embargo, ya con el libro comprado, me dije “Que va, miremos a ver qué pasa”. En esta ocasión vengo a hablarles de “Alienación”, la segunda entrega de la trilogía “Rebelión” de la autora argentina ya mencionada, la cual llega al país gracias a Ediciones B Colombia.


Lenah y Nahier habían logrado escapar de todo y encontrado un lugar en un mundo en plena efervescencia luego de que los clones levantaran sus voces ante el régimen impuesto a ellos por los originales. Apartados de todo y de todos, buscaban darle un nuevo comienzo a sus vidas y a lo que había empezado a nacer entre ellos. Pero cuando la calma es aparente, la tormenta se avecina…

En este punto terminó el primer libro, y en este mismo hace la conexión el segundo, solo que con una inesperada y, al menos para mí, agradable sorpresa. Ahora era Nahier (el clon, valga la pena la aclaración) quien tomaba la batuta y se hacía con la voz de la narración.

“Alienación” tiene un ritmo completamente diferente al que nos había mostrado “Rebelión”. Aquí la premisa social se torna correctamente relevante, lo cual hace que la historia logre tintes mucho más interesantes y acordes a lo que tanto las portadas, como los booktrailers y las sinopsis me vendían respecto de la saga. La voz de Nahier se siente inocente, valiente, por supuesto enamorada, pero mucho más precisa frente al panorama y la realidad ante la que se encuentra. La cursilería desaparece casi por completo en este libro, y los destellos sentimentales se sienten más creíbles y en su mayoría soportables. Este idilio contado desde la perspectiva de Nahier me recordó una frase que escuché alguna vez en "Hotel Transylvania" y con la cual concuerdo completamente, la cual dice que solamente se da un click en la vida.

El toque rebelde que tanto esperaba con esta saga, al fin se hizo presente en todo su esplendor. Hay tramos de acción increíbles, un montón de incógnitas que le dan el picante necesario a la obra, y unas cuantas vueltas a la tuerca muy efectivas. Igualmente, en este tramo de la trilogía, se abordan temas muy humanos, lo cual se denota en la exploración del lado más oscuro de nuestro ser, lo cual estalla con la aparición de la corporación Prisma. Cierro esto ahí, pues no quiero adelantarles nada.

Anna K. Franco tiene una habilidad narrativa para destacar, la cual radica en la profundidad que logra en la creación de sus personajes. Esta habilidad es notoria desde la entrega anterior, pero he sabido disfrutarla en buena manera hasta esta. Con cada acción los personajes te van develando sus sentimientos, sus miedos, sus fines, sus sueños, y un espectro muy amplio de detalles que permiten que la historia vuele a puntos muy altos. La sincronía que se evidencia entre el rumbo de la rebelión y el andar de los personajes está muy bien lograda, lo que sin duda alguna ayuda a que la lectura sea muy amena, y que terminarla en tiempo record no sea una proeza.




Para continuar con lo anterior, debo decir que darle el papel principal a Nahier fue el mayor acierto que se pudo lograr en la saga; este personaje tiene todos los elementos necesarios para conectar con el lector, pues te lleva de la risa absoluta por su inocencia, pasando por la rabia incontrolable por su ignorancia, hasta la admiración inequívoca por su compromiso; además de ello, permea todos y cada uno de los propósitos que convergen en esta historia, lo cual establece un lazo con quien está frente al papel que se agradece. Adicional a él, algunos personajes con los que ya nos habíamos encontrado vuelven a tener lugar, pero en este espacio quiero centrarme en un par de los nuevos, pues ellos revalidan mi percepción de los diferentes continentes que visitamos en cada una de estas dos primeras partes de la saga; este vuelo me resultó mil veces más agradable que el anterior. Josie es un personaje femenino excepcional, una mujer valiente, decidida, cargada de emociones, repleta de temores y vacíos, pero consciente de lo que la rodea; Dagda es un líder sorpresivo, necesario y con un valor tan pero tan importante en la rebelión, que sin duda alguna su mayor participación resulta muy oportuna. En serio, es sorprendente como se puede revalidar una idea y cambiarte por completo la visión de las cosas.

El tramo final resulta raudo por momentos, frenético y excitante en otros, y curiosamente decepcionante en algunos más; pero cuando la tinta deja marcado en la página el punto final, la necesidad y la intriga por conocer cómo terminará todo es inmediata.

“Alienación” expía casi todos los demonios concebidos en “Rebelión”, y explota por completo aquellos puntos que pedían a gritos un chance para mostrarse. Una redención en todo el sentido de la palabra.

martes, 12 de abril de 2016

Reseña: El Dorado en el Amazonas (Libro #1) - Fernando Bermúdez Ardila


Gran parte de la literatura destinada a los jóvenes vienen del otro lado del charco, y ni que hablar de aquella denominada como young-adult. El mercado y las tendencias nos han acostumbrado a vivir en mundos fantásticos en algún rincón de Inglaterra, en revoluciones ante la injusticia social en los Estados Unidos, a presenciar romances épicos frente a la Torre Eiffel, o a noches de tragos y de experiencias en un café en Madrid. En ocasiones solemos pensar (me incluía en este grupo hace no menos de un año) que las cosas son así debido a que aquí no se genera literatura juvenil de ese tipo. Estaba muy equivocado.

En latinoamérica se producen novelas fantásticas, distopías, aventuras, romances paranormales, y todas aquellas historias que la literatura de otros lugares nos vende. ¿El problema? Las editoriales grandes muchas veces apuestan a lo seguro y prefieren quedarse con los derechos de traducción y distribución de obras que ya han sido un éxito en otras latitudes, dejando por fuera de la jugada a muchos autores con mensajes importantes por mostrar y con proyectos más que interesantes por descubrir.

En este año y algunos meses me he encontrado con propuestas que hablan nuestro idioma y vienen de tierras cercanas, como por ejemplo "Pie de bruja" de Carolina Andújar, "Maleducada" de Antonio Ortiz, "Rebelión" de Annabella Franco, "El emperador del viento" de Luis Dario Bernal Pinilla, "Moxa el hijo del sol" de Ernesto Zarza González, "Zodíaco" de Romina Russell, o "La decisión de Camila" de Cecilia Curbelo. Algunas acudiendo a los tópicos tocados internacionalmente, muchas otras adaptándolas a otro contexto, y algunas más valientes construyendo algo muy propio casi desde cero. Pero lo anterior no es lo importante, sino el hecho de tenerlos, y la calidad y el esmero que le imprimen a los que hacen.


¿Acaso no es un lujo ver la manera en que Carolina Andújar hizo una investigación bestial para dotar de personalidad al universo de Ava?, ¿no resulta esperanzadora la voz de Cecilia Curbelo al meterse en los zapatos de los más jóvenes?, ¿no es admirable la habilidad de Luis Darío Bernal Pinilla para introducir a los más pequeños mediante una historia sencilla a un mundo más elaborado y con un léxico más pulido?, ¿no les parece soberbia la teoría del papel que podría jugar nuestro subcontinente en una nueva guerra mundial planteada por Annabella Franco?, ¿no es sorprendente que Romina Russell nos regale un crucero para viajar de planeta en planeta y vivir mil aventuras? A mí todas estas, y muchas más cosas que me he encontrado en el camino de la lectura, me parecen razones más que válidas para creer que hay mucho talento cerca, y que no necesitamos irnos a donde todos van para encontrarnos cosas que nos emocionen y nos hagan sentir.

Dentro de los mínimos cartuchos que queman la mayoría de los gigantes del mercado literario por la literatura juvenil latinoamericana, hay muchas editoriales independientes que se la juegan por dar un espaldarazo a este tipo de iniciativas, y a pesar de no tener tantos dolientes ni recursos a su disposición, toman el riesgo; en esto quiero hacer un pequeño comentario o breve crítica a lo que está pasando con los bloggers y booktubers en su gran proporción: por supuesto, a mí me encanta que las editoriales colaboren conmigo, recibir un incentivo por algo que haces sin ningún ánimo de retribución es algo increíble, pero ¿no creen que es bastante cansón que todo mundo hable de los mismos libros y que nos quedemos solo en lo que las editoriales quieren vender? Creo que hay que ir mucho más allá, pues a pesar de ser un hobbie, lo que hacemos de fondo así digamos lo contrario es dar una recomendación y abrir un canal de difusión. Hay una responsabilidad muy grande que se está dejando de lado.

En mi búsqueda de esas editoriales que no muchos jóvenes conocen, me reencontré con una que ya distinguía, y que seguramente algunos hayan oído nombrar. Oveja Negra es una editorial colombiana que lleva años en el mercado, y a pesar del desconocimiento general, cuenta con un catálogo de libros más que considerable destinado al público juvenil. Dentro de esta oferta, me vi ante una trilogía (SI, UNA TRILOGÍA COMO "DIVERGENTE" O "EL CORREDOR DEL LABERINTO") entre histórica, fantástica, futurista e incluso distópica con un nombre muy llamativo y una sinopsis más que atrapante. En esta oportunidad y luego de una introducción casi interminable, vengo a hablarles de "El Dorado en el Amazonas", el libro 1 de esta trilogía traída al mundo por Fernando Bermúdez Ardila.

Esta primera entrega nos cuenta la vida de Alejandro Castillo, un aventurero de la vida que decide emprender un viaje hacia el Amazonas, el cual lo llevará a ver como una leyenda se vuelve realidad, y como él termina haciendo parte de todo ello.

La premisa bajo la cual se construye "El dorado en el Amazonas" es jodidamente atractiva. Un viaje por Colombia, Perú y Brasil que llevará al descubrimiento de una de las leyendas más grandes de la historia de la humanidad. Un relato fantástico que cuenta nuestra historia. Hombre, eso fue más que suficiente para animarme y para darle un espacio a esta obra dentro de mi campaña por leer y dar a conocer autores colombianos a todo el que se pase por este espacio.

El libro inicia con una breve introducción a lo que son los personajes y a lo que vamos a vivir con ellos más adelante, pero luego de unas cuantas páginas se convierte en un viaje por detalles, datos y descripciones de nuestra Amazonía. Esta primera entrega se mueve entre tribus, relatos, seres, lugares y ritos propios de la mencionada región, y que no son sacados de la imaginación de alguien, sino que con base en la investigación realizada por el autor, se mezclan con la historia de fondo que propone. Lo ficticio con un toque de realidad.

Además del brochazo investigativo que pinta a la historia, Bermúdez Ardila sumerge a sus personajes dentro de un mundo de fantasía, aventura, desesperación, descubrimiento personal y conflictos internos; si bien esto resulta apasionante a la lectura, termina perdiéndose entre las notorias e innecesarias aceleraciones en la narración y las constantes desconexiones de tiempo entre párrafos. Un libro que no supera las 200 páginas y que hace parte de una trilogía, bien podría estructurarse de mejor manera, aprovechando el inmenso potencial que se tiene, o mejor, apostarle a una bilogía. Además de esto entre páginas se evidencian muchos errores editoriales y la ausencia de un corrector de estilo, lo cual hablando de un libro con dos ediciones deja mucho que desear.

Los problemas que acabo de mencionar no se quedan ahí, sino que logran infectar la construcción de los personajes. Alejandro es un líder innegable, aventurero y decidido; Inia es una mujer de esas que te hacen pensar y cuya inclusión en la historia es realmente acertada, Sofía es un ser iluminado y encantador, y entre otros, mi favorito Jorge Iván, la picardía hecha ser humano. Todos ellos y los que me hizo falta mencionar son bosquejos de algo que pudo ser mejor, pero se quedó en eso; en ser un bosquejo nada más.

En lo que sí acierta el autor, y vaya manera de hacerlo, es en las descripciones que en medio de una narrativa acelerada nos regala la historia. Es una experiencia magnífica recorrer junto a Alejandro, Jorge Iván y sus guías las rutas del Amazonas, descubrir las costumbres de algunas tribus, acampar a la intemperie y buscar alimento donde no lo hay, enfrentarte a un bosque que luce infinito ante tu pequeñez... De igual manera te pones en los zapatos de los españoles que un día llegaron a conquistar un nuevo mundo, y se encontraron con algo muy diferente a los que esperaban. Realmente de lo más destacable del libro.

Dentro de la historia hay un punto de inflexión que es una bomba de tiempo, pero que por la indebida construcción termina quedando como un globo desinflado. Pareciera por momentos que el autor tiene muchas buenas ideas, pero que en lugar de desarrollarlas una por una, intenta meterlas todas y esperar el resultado. Entre un par de magníficas vueltas a la tuerca, me encontré con un final sumamente precipitado y deslucido, que termina restando muchos puntos a una historia que a pesar de todo, tiene mucho material para trabajar.

"El Dorado en el Amazonas" de Fernando Bermúdez Ardila más que un libro, parece un borrador con mucho trabajo por realizar, pero con un potencial inimaginable. Una obra que nos acerca a nuestras raíces, a nuestros antepasados, y a lo que en cierta forma define nuestra cultura. Un diamante en bruto al que le falta muchísimo por pulir, pero que tiene todo para brillar.


Reseña: El resucitado - Gustavo Álvarez Gardeazábal

La historia de la humanidad ha contado con una serie de personajes que han representado revoluciones contundentes al modo de ver el mundo, y por lo tanto, han marcado en él un antes y un después. Como olvidar a Martin Luther King y su labor en defensa de los derechos de los afrodescendientes, a Cristóbal Colón quien fue la cara visible del descubrimiento de la redondez de la tierra, a Margaret Thatcher quien devolvió el orgullo de ser al pueblo inglés, o por supuesto, a Adolf Hitler, la cabeza detrás del conflicto bélico más resonado y tortuoso hasta el presente. Pero sin duda alguna es Jesús de Nazareth, ese hombre que naciera en Belén y que según cuentan se encargó durante sus 33 años de vida de difundir un mensaje de amor, paz, aceptación y convivencia que a pesar de la tergiversación que han querido darle las religiones se mantenido indeleble hasta el día de hoy, aquel que es el estandarte del cristianismo y uno de los líderes más representativos de la cultura occidental, el personaje más significativo y trascendental en la historia de la humanidad tanto cultural como socialmente hablando.

En el marco del Hay Festival 2016 se anunció la llegada del nuevo libro del periodista y escritor tulueño Gustavo Álvarez Gardeazábal, famosísimo por la recordada "Cóndores no se entierran todos los días". Desde ese mismo instante en que se presentó a la opinión pública la temática que abordaría la obra, la polémica no se hizo esperar. Es de este libro, que llega a las librerías del país gracias a la Editorial Planeta, del que vengo a hablarles hoy: "El resucitado".


En esta oportunidad el autor nos cuenta la historia de Ramsés Cruz, el primer narcotraficante colombiano en acogerse al programa establecido por el presidente César Gaviria mediante el cual al entregarse a la justicia evitaba ser extraditado hacia los Estados Unidos. Ante la llegada del presidente Uribe al poder, mermado por el encierro, y abocado a un afluente sin fin de información y teorías sobre la verdadera identidad de Jesús de Nazareth que el mismo fue construyendo en su cabeza con base en sus "investigaciones", Ramsés decide escapar de prisión.

Mi carta de presentación con este libro fue la TREMENDA portada que lo acompaña. La navaja en forma de cruz delicadamente tallada y una tipografía apropiada frente a un fondo púrpura tan sobrio como inmaculado, se posaron en mi retina y me pidieron a gritos leer ese libro. Realmente el trabajo realizado en este apartado se merece todos los aplausos del mundo. Un éxtasis visual en todo el sentido de la palabra.

Ahora, hablemos del contenido. "El resucitado" se sumerge en la propuesta común y recurrente bajo la cual se ha cimentado gran porcentaje del contenido literario generado en el país. El narcotráfico y la violencia son puntos esenciales en el desarrollo de este libro, lo cual se hace evidente desde los primero años en donde Ramsés calculando a simple vista el peso del ganado empezó a meterse en terrenos mucho más bastos y pedregosos que terminaron llevándolo a levantarse como uno de los capos más importantes de Colombia. No soy muy amante de este tipo de literatura, pero la propuesta de Álvarez Gardeazábal intenta sumergirse en una premisa complementaria con el objetivo de darle un tono diferente a lo que se está contando.

Con este propósito, se incluyen dentro del parlamento de Ramsés una serie de ideas y fundamentos que pretenden demostrar que la historia que nos han contado respecto de lo que fue Jesús y de todo lo que sucedió a su alrededor no es tan como lo pintan. A medida que vas conociendo la forma de pensar de este capo y las bases a las teorías que va construyendo, te hayas ante una serie de escenarios que resultan muy interesantes para el análisis, y que tal vez hasta puedan llegar a ser ciertos (uno nunca sabe). Quizás este es el elemento que más gusto me produjo encontrar dentro de la lectura, pues me vi metido en un mundo de conspiraciones, mentiras, amores y estrategias, muy diferente al que durante toda mi vida me han inculcado ¿Qué pasaría si el pilar de la resurrección de Jesús dentro de la iglesia fuera solo un engaño? No me digan que no es un supuesto llamativo.

Si bien es Ramsés el personaje principal y el centro de atención de la historia, la voz de la misma no es la suya, sino la de su abogado. Es él quien se encarga de ambientarnos y contextualizarnos en todo momento, de dar cuenta de las acciones de Ramsés y de explicar la situación que atravesaba el país por cada paraje del libro. Ojo, "El resucitado" es un acercamiento a la realidad de Colombia en la época en que se desarrolla que no trata de ir al detalle, pero que sin duda da cuenta de ciertos aspectos que definieron algunos momentos de todo lo que narra.

Tomada de eltiempo.com
Además de este par de personajes, el libro se centra en el círculo familiar del capo, en el cual podemos encontrar a personajes muy bien perfilados y que le suman bastante a lo que es la obra en su conjunto. El maquiavélico Gossaín, el niño bueno Radamés, la desagradable Guadalupe, el sosegado Claudio, y mi favorita, la inteligentísima Fatima. Este combo, además de los que se me escapan, son muy juiciosos en la fabricación de una atmósfera muy propia y particular para la historia. Cada uno con su lenguaje y con sus características, cada uno con sus miedos y sus certezas.

Andando con arepa en mano por medio de una vía despavimentada mientras las vacas nos marcan el camino, somos testigos de una descripción, muy acertada por su extensión, de lo que fue el despertar de un capo. Como ya les comenté, este libro no ahonda en detalles de la historia de la violencia en Colombia, pero dentro de la timidez con que lo hace, se perciben algunos resultados sobresalientes.

Ese mismo camino despavimentado que cuando vamos en carro nos obliga a bajar la velocidad y a tomar precauciones al conducir, fue el que durante gran parte de las horas de lectura que le dediqué a esta historia me llevaron al adormecimiento. Por momentos la narrativa se torna lenta y pareciera que el libro se hace eterno y no consigues avanzar en lo absoluto. Adicionalmente, el autor maneja una prosa en demasía elaborada, la cual si bien se siente interesante por momentos, al abuso llega a ser desesperante.

En "El resucitado" de Gustavo Álvarez Gardeazábal es un libro que llega al mercado bajo un halo de polémica justificado más en la mojigatería que en cualquier otra cosa, con muchas voces de fondo y muchas que se vendrán con el transcurso de los días, pero que más allá de los bombos y platillos que la preceden, y de una portada descaradamente perfecta, presenta una propuesta que dentro de los sitios comunes que aborda, del toque diferencial que le imprime, y de lo pretenciosa que pueda llegar a parecer, ofrece una lectura amena y hasta cierto punto interesante, pero que en la búsqueda de algo, no terminaba por encontrarse.

miércoles, 6 de abril de 2016

Reseña: Allí - Leonardo Patrignani

Cuando conoces un autor, y su obra termina convirtiéndose en algo de tu total agrado, es muy difícil no llegar con altas expectativas a su siguiente trabajo, pero al mismo tiempo, con el temor habitual de quien piensa que las mejores ideas ya han quedado plasmadas en el papel y que las letras ya han tocado la cima.

Al ver las portadas de la trilogía Multiverso de Leonardo Patrignani, me dije a mí mismo "Bah, esto debe ser otro refrito distópico barato, y además, son tan pretenciosos que ni siquiera sinopsis le ponen". Tiempo después, y habiendo terminado la saga, debo retractar mi ligera opinión y decir que además de una bella portada, esta saga tenía un trabajo de fondo, unas temáticas conexas, y una construcción que se salen de la zona de confort y que te ofrece una experiencia de lectura incomparable y completamente diferente a la que estamos acostumbrados quienes frecuentamos los terrenos de la literatura juvenil.

Luego del éxito mundial alcanzado con "Multiverso" (el cual lo hace partícipe de la Feria Internacional del Libro de Bogotá 2016), Patrignani decide emprender un nuevo camino, que lo lleva al recién salido del horno "Allí". Gracias totales a la gente de Ediciones B Colombia, pues creo que soy la primera persona en el mundo (fuera del círculo del libro, obvia aclarar) que lee esta obra en español. Una pendejada que me hace muy feliz.


"Allí" nos cuenta la historia de Verónica, una joven que pierde a su madre en un trágico suceso y que desde ese preciso momento ve como su vida se desmorona y se hunde en la más profunda oscuridad. Encerrada en un trabajo destructivo, sin ningún sostén sentimental que la apalanque y aprisionada en la supervivencia, comienza a ser parte de una serie de fenómenos o vivencias que se salen por completo de su entendimiento, pero que terminarán marcando su existencia...

Patrignani imprime en esta novela muchos de los elementos que tanto me gustaron de la trilogía Multiverso, advirtiendo que la historia que se cuenta es completamente diferente a la que se construye en esos tres libros. "Allí" tiene como columna vertebral un estudio abordado de manera muy apropiada sobre temas como la conciencia, las experiencias cercanas a la muerte (ECM), las experiencias fuera del cuerpo (EFC) y alguno que otro aspecto metafísico y psicológico. Esto le permite a la historia manejar un lenguaje propio y sentirse estructuralmente creíble; los diálogos y las ideas bajo las cuales el autor va dando rienda suelta a su premisa lucen veraces, lo cual dota al libro de un toque de complejidad muy interesante y que empieza a convertirse en una característica propia del trabajo del autor.

La manera en que Patrignani nos pone de frente ante los diferentes estados anímicos por los que Verónica se pasea, y la deprimente y desenfrenada carrera hacia al vacío que emprende desde el momento en que pierde a su madre se advierte muy real, y aunque por momentos roza lo tedioso y parsimonioso por el exceso en las descripciones, está totalmente conectado con lo que a mi sentir se persigue con el libro. Página tras página te ofrece una experiencia que te rodea y te da la posibilidad de hacer una mirada introspectiva, te enfrenta a realidades que pueden llegar, y a decisiones para las cuales jamás estamos preparados.


Tomada de: http://www.ilikegoingout.com/
La Milán contemporánea en la cual habita Verónica, se percibe llena de matices, luces, colores, sensaciones, podredumbre, peligros, espectros y mil una cosas más, las cuales se hacen vívidas a la lectura gracias a la narrativa tan detallada a la que acude el autor para su construcción. Puedes estar haciendo fila en una casa de apuestas mientras en la calle en pleno ajetreo por la temporada navideña un par se agarran a golpes, con una edificación haciéndose trizas de fondo, al ritmo de música clásica.

Otro factor del que vale la pena hablar es de los personajes, en donde nuevamente Patrignani se lleva una carita feliz. Verónica es una compañera de viaje que te abraza y te transmite todo lo que vive, desde su tristeza hasta tristeza elevada al cuadrado; ella te permea por completo con sus sensaciones, las cuales personalmente me hartaron, me enternecieron, y estuvieron a punto de robarme un par de lágrimas. También está Delia, la madre de Verónica, quien desde su dimensión siempre está presente, y como sucede con las personas que se van de este plano, siempre terminan jugando un papel fundamental en nuestra vida. De igual manera nos encontramos a Samuele, Martin, Mila y Moudi, a quienes les tengo mucho aprecio, y para cerrar las menciones no puedo olvidarme de Raymond Laera, quien personifica un ejemplo de vida que ojalá tuviéramos en cuenta.

Además de lo ya mencionado, "Allí" apuesta por vueltas a la tuerca drásticas, y que al menos a mí me emocionaron y me tomaron por total sorpresa. La lectura fue siempre amena, pero cuando parecía que la gasolina se había terminado, Leonardo Patrignani me ha enseñado su naipe, y no me quedó más que pegarme al libro hasta terminarlo con una sonrisa como la que hace meses no lograba robarme un libro.

De vez en cuando te encuentras con libros que te tocan, que hacen un click en tu interior, que trascienden y se hacen especiales (por ejemplo, "El regalo" de Eloy Moreno). Experimentando en terrenos desconocidos, acudiendo a lugares ya visitados, y recorriendo rutas cómodas e incluso aburridas, Leonardo Patrignani nos regala con "Allí" una historia inspiradora, totalmente humana, plagada de enseñanzas, con giros envidiables, y con un broche de oro como cierre. .Mi querido amigo italiano, has vuelto a sacarla del estadio.


Tomada de: http://sugarpulp.it/